El blog ha muerto, viva el blog

Cada poco tiempo leemos a los gurús de internet o supuestos expertos en comunicación anunciar la muerte del blog y su supuesta sustitución por parte de las redes sociales. Sin embargo no dejan de aparecer soluciones de software para la creación de blogs, crece el número de bitácoras personales e incluso proliferan nuevas plataformas para la creación gratuita de los mismos.

Especialmente si se trata de un blog hospedado por uno mismo, no existe a día de hoy otra manera de poder publicar de manera libre tu propio contenido. No importa si es opinión, lecciones de idiomas, crítica política o creación literaria, ninguno de estos contenidos es realmente tuyo si no lo publicas en tu propio medio y una red social es muchas cosas, pero no es desde luego tu propio medio.

En tu blog aplican tus normas, tus temáticas, tus plazos, tu criterio y tu nivel de tolerancia. En las redes sociales centralizadoras ( Facebook, Twitter y demás ), tanto si lo percibes como si no, estás sujeto a los criterios e intereses de empresas y por tanto estás en riesgo de quedar fuera del juego cuando resultes incómodo o inadecuado.

Lo cierto además es que a pesar de que escuchamos una y otra vez ese discurso de la muerte de la blogosfera, todo el mundo termina ( aunque le hayan llegado compartidos en Facebook ) leyendo lecciones de cocina, cuidado de plantas, opiniones políticas y demás en blogs.

Yo diría por tanto que esta actitud y continua proclamación de la muerte de la bitácora responde más al interés de estos medios controlados que a una situación real. Quienes controlan los medios saben que no es cierto, puesto que tienen todos los datos, saben lo que se comparte, pero les interesa crear la sensación de que sus medios “son” internet y no solo un acumulador de contenido ajeno, una especie de lector de RSS muy bien pintado per igual de bien filtrado.

Tu blog genera conversación, intercambio, no adhesión y paso a lo siguiente. Los lectores de un blog, si se convierten en habituales, generan al final cierta relación con el mismo, una especie de compromiso.

En realidad y aunque no lo leerás a menudo en los grandes medios, es el trinufo de la red humana, de la conversación y la libertad.

El blog ha muerto, larga vida al blog.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.