El soldado del Software Libre y el final de la guerra

La guerra del Software Libre ha terminado. Nadie ha ganado, porque lo que aún continúa es la causa, que se supone que es lo que nos mueve.

Afrontar la causa del Software Libre como una guerra es algo muy común, incluso a mucha gente le gusta esa idea porque los viste de una especie de rebeldía, de épica basada en una actitud a veces un poco adolescente de plantar cara, pero es algo con lo que no estoy de acuerdo. Planteárselo así, es colocarnos en una eterna posición de defensa, agazapados en la trinchera contra un invasor de dimensiones descomunales de manera que con suerte podremos hacer algunas incursiones y ganar alguna que otra batalla a través sólo de una guerra de guerrillas.

En 1974 se rindió Hiroo Onoda, un soldado japonés que pasó treinta años en una colina filipina con algunos de sus compañeros negándose a deponer las armas y aceptar el final de la Segunda Guerra Mundial.  Pues bien, conozco a muchas personas a las que parece que luchar desde una posición similar a la de Onoda les gusta. Se niegan a trabajar de otra manera. Se atrincheran en su colina de rebeldía y actitud de pataleta contra el sistema y no de verdadero avance y producción de cambios.

Ese momento del Software Libre existió y creo que fué necesario, pero es sano para todos y creo que necesario cambiar de rumbo. Creo que habría que hacer la reflexión de si luchar así es lo mejor. En mi opinión no, desde luego.

Creo que deberíamos empezar a movernos de otra manera. Se acabó ser “la versión libre de”, un *“programa que hace lo mismo que” *y demás titulares y descipciones clásicos. ¿Realmente queremos ser sólo la otra cara de la moneda?. ¿Los tipos que van copiando y quitando y añadiendo cosas y sólo se hacen notar entre otros como ellos?. Yo no. Mi propuesta es que trabajemos simple y llánamente por ofrecer alternativas. Seamos otra manera de hacer las cosas y no una rareza. Planteemos al mundo otro camino completamente distinto.

Nuestra ruta, aunque en algunos proyectos se base en hacer ingeniería inversa para crear veriones libres de software que existe, debería ser la de mostrar otra manera de hacer las cosas. Sin jugar siempre a gritar, a ser el gruñón de la industria y sin tener posturas aislamiento y superiroridad moral. ¿Tenemos las cosas claras y principios fuertes?, perfecto. Entonces lo que toca es coherencia, dar la cara y trabajar, dar ejemplo y mostrarse como una alternativa real.

El Software Libre tiene que quitarse los complejos, empezar a preocuparse seriamente por el diseño y el formato y por supuesto salir a saco a vender. Sentarse en la misma mesa que las grandes opciones privativas auque no pidamos la misma comida es necesario. Buscar manera de encontrar y rentabilizar inversiones, hacer formación. Dejar, como ocurre en muchos casos, de confundir principios e ideales con altruismo y ponerse a producir de manera que pueda ser visto como una opción viable más dentro de muchos más sectores del mundo económico, empresarial y por supuesto, de consumo.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.