¿Estamos destrozando las redes sociales?

Vaya por delante que lo que expreso es simple y llanamente la opinión de un usuario algo mosqueado con lo que ve a diario en redes sociales. En ningún momento hablo como profesional del sector, puesto que no lo soy. Ni como experto en la materia puesto que tampoco lo soy. No me dedico profesionalmente a generar ni promocionar contenido en redes.

Aprovecho este momento para comentar que si alguna vez me leéis diciendo que soy “experto” en algo me gustaría recibir algún comentario que me recuerde que estoy empezando a perder el norte. Pero vamos a lo que nos ocupa.

Esta tarde publiqué un tuit que decía que creo que sigo a demasiada gente de mi sector en Twitter. Esto termina generando en mi timeline una sensación desagradable, como de estar siempre leyendo mensajes de trabajo. ¿Quiere decir esto que no me gusta mi trabajo o que no quiero leer información al respecto?. Por supuesto que no es eso. Espero que nadie espere simplificar el asunto hasta ese punto. El problema lo tengo más con cómo y por qué estamos en general publicando ese contenido. Pero no solo en lo que respecta a mi sector profesional como programador.

Me produce bastante pena que estemos echando a perder el verdadero potencial de las redes sociales para ser eso que se supone que son, redes. Redes desde las que generar una verdadera conversación, conectar con gente. Conocer personas, consultarnos información, presentarnos a gente interesante, etc. Por supuesto que eso se hace. Yo mismo lo haga a diario y por Twitter, por ejemplo he llegado a contactar con gente que con el paso del tiempo han llegado incluso a convertirse en grandes amigos.

Pero por desgracia no es eso la mayoría de lo que se ve. Hablo especialmente de Twitter porque es la que veo más propicia para un trato personal y la más capaz de librarse aún de las malas costumbres.

Entrar en Twitter a cualquier momento del día se convierte a menudo en encontrarse una larga lista de mensajes que en su gran mayoría se dividen principalmente en:

  • Ristra de enlaces temáticos que no necesitamos porque ya hace años que tenemos RSS y Newsletters temáticas.
  • Mensajes con la última proeza profesional de más de uno, tratando de dejarnos claro que es el profesional que la tiene más larga y que en su empresa todos son super pro y todo se hace mejor que en ningún sitio.
  • Quejas lanzadas al aire sin mencionar al implicado o incluso insultos gratuitos.
  • Otra modalidad del anterior, el de la persona que se queja de todo y critica todo lo que tuitean las personas a las que sigue. Este creo que es el tipo de usuario que no conoce la posibilidad del “unfollow” o el ya no me gusta.
  • Y este creo que es mi favorito, seguido de cerca por el troll y el bot absurdo que solo pone enlaces … las marcas que solo vomitan slogans y eventos sin contestar a sus lectores ni generar ningún tipo de conversación más allá de la que tienen calculada y planeada.

Es realmente una lástima, porque la manera en que las redes sociales podrían cambiar el mundo… creo que por desgracia no hemos llegado a entenderla. Mucho más allá de vender productos o ganar seguidores. En general está pasando con bastantes ideas en internet. Tenemos en nuestras manos un instrumento casi mágico pero no lo usamos para cambiar el mundo, sino para multiplicar chistes o mostrar al mundo que somos el más listo, el más guapo y el más listo. Cuando probablemente ni nosotros mismos nos lo creemos.

No quiero ir de cultureta ni contra cultural. Me gusta como a todo el mundo leer contenido con humor y a veces me quejo de cosas. Claro que si. Pero cuidado, eso no debería ser el 90% de nuestro uso. Principalmente porque si solo generas basura, basura recibirás y cuando todo esté lleno de basura… será tarde. Nos habremos cargado otro instrumento de comunicación.

¿Cuantos tuits, publicaciones en Facebook o demás dedicas a echar una mano a alguien de verdad? ¿O a poner en contacto a dos personas que pueden beneficiarse de colaborar juntas?. ¿Cuantas veces crees que podrías aconsejar a alguien, avisar a una persona o empresa de un fallo que has detectado sin insultar?… Y tantas y tantas cosas.

Evidentemente que podemos, de hecho debemos, promocionar contenido. Pero hablemos ¿no?. Vayamos a la plaza del pueblo a charlar. El Ágora es para opinar, charlar, pasear, observar, ayudar o proponer. Dejemos de limitarnos, digo yo, a pegar carteles o lo que es peor, escupir en los carteles que otros pegaron antes.

Igualmente, como dije al comenzar, eso no es más que opinión, reflexión de sábado por la noche derivada de lo que como simple usuario vengo observando.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.