Hábitos e imprevistos

Crear buenos hábitos es difícil.

Imaginamos un plan con unos objetivos, pasos bien diseñados y un escenario en el que si cumplimos cada día, llegaremos a meta.

Pero por el camino pueden pasar miles de cosas. Un día puede surgir una emergencia, otro simplemente tus hijos te pueden tener parte de la noche en vela o quizá estés demasiado cansado para seguir ese día. Y lo que es casi seguro es que aparecerá la pereza.

La fuerza de voluntad no existe, existen la decisión y la coherencia.

Mucha gente cuando medita cree que si se despista está meditando incorrectamente pero no es así. Es el ejercicio de darse cuenta y volver la atención a la tarea lo que importa. Con los hábitos es igual. Haz ese día todo lo que puedas, olvida el cargo de conciencia y sobre todo vuelve a la carga al día siguiente.

No hay atajos ni formulas mágicas. Sólo un paso detrás de otro para llegar del punto A al punto B.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.