Hacer por hacer

Todo este tema de retomar el blog y preparar los nuevos contenidos que arrancaré a finales de verano, me ha hecho recordar una de las razones por las que lo empecé: Me gusta escribir.

No tengo una pretensión especial al hacerlo, sólo me gusta. Creo que escribir te hace “sanar”, ayuda a sacar los demonios y extrae de la cabeza todo lo que anda vagando, relaja y te hace conectar contigo mismo. ¿Te suena esa sensación?. Es la que uno tiene cuando hace algo simplemente por gusto. Cuando haces algo así…tienes un rato en que no te duele nada.

En lo personal me estoy dando cuenta de que hacer cosas sólo por gusto es algo que he tenido muy abandonado durante bastante tiempo. No significa que las cosas que hago no me gustan, ni mucho menos. Hablo más de hacer algo “simplemente” porque te hace sentir bien. Cuando he ido creciendo y aumentando en responsabilidades, he dejado de lado costumbres pequeñas que últimamente me vienen mucho a la cabeza.

Hoy he recordado que hace muchísimo tiempo que no pongo la música alta y toco “air guitar” o canto a gritos simulando que toco la batería. Este fin de semana me vino también a la cabeza la de tiempo que hace que no me voy un domingo por la mañana a un bar a tomarme un café yo solo. Pasar un rato allí leyendo o escribiendo.

¿Parecen tonterías?. Da un repaso a lo que haces cada día. ¿Seguro que no has perdido muchas de estas costumbre u otras parecidas?. ¿Seguro que al recordarlas no se te dibuja una pequeña sonrisa inocente en la cara?.

Si aun conservas todo esto, enhorabuena, de verdad. Te admiro.

Pero si no…esa sonrisa es la misma que tenías cuando eras un niño y te dedicabas a hacer simplemente lo que te gustaba sin pensar en nada más.

Con el paso del tiempo perdemos esa conexión. Quizá nos gusta lo que hacemos, pero la ilusión inocente, la sensación de conexión se nos vuelve algo más extraña.

Inspirado estos últimos días por una serie de posts en los blogs de Frédéric Harper ( Out of Comfort Zone ) y Fabrice Calando en los que hablaban de un proyecto del segundo llamado “Hack your life”, he reflexionado sobre si realmente tengo el control de mi vida. ¿Cuantas veces nos hemos dejado llevar por la situcación o hemos sido arrastrados por la inercia?.

Creo que ha llegado el momento de revisar el guión en las pequeñas cosas, que son al fin y al cabo las que marcan el grado de felicidad de uno. Vienen cambios y uno de ellos que pienso hacer por simplemente por hacer es aparecer por aquí mucho más a menudo.

En mi biografía de Twitter pone “Tuitéo mucho ( Aviso )”, espero poder poner pronto “Blogueo mucho ( Aviso )”.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.