LifeHack #1 Armario ( Intro ) - Minimalismo en el ropero

No es ningún secreto porque lo he comentado a menudo, que estoy en una época en la que tengo bastantes ganas de cambios. Comenté ya en otro post que últimamente hay una serie de artículos de Fabrice Calando que me han hecho pensar bastante. Se trata de un desafío ( ya pasado ) en el que Fabrice proponía a los lectores y sí mismo una serie retos semanales para hacer cambios en tu propia vida. Se trata de “Hackear” tu vida.

Pues bien, yo me he metido de cabeza, gracias a este blog y otras cosas que comentaré en otras ocasiones, a Hackear mi propia vida. Ya lo dije en otro post, llegó la hora de tomar las riendas de nuevo y replantear casi todo. En honor al reto de Fabrice, decidí que mi primer desafío sería un pequeño paso hacia el minimalismo, arrancando por mi armario.

La filosofía para el vaciado de armario fue la siguiente:

  1. Si está en mal estado : No vale.
  2. Si no te lo pusiste el verano anterior: No vale.
  3. Si no te vale, evidentemente: No vale.
  4. Si tienes dudas de si vale: No vale.

Por supuesto “No vale”, significa que no se va a usar y por lo tanto no pinta nada allí. No tienes por qué tirar a la basura cosas que no uses. Hay muchísimas asociaciones que pueden sacar provecho de algo que en tu armario solo está criando polvo.

No soy una persona que gaste mucho en ropa ni compre demasiada. Sin embargo te aseguro que me sorprendió la cantidad de cosas que he llegado a acumular solo en ropa y calzado por absurdas razones como:

  1. Me da pena tirarlo.
  2. Por si algún día quiero ponérmelo.
  3. Ya miraré si me vale…o la gran:
  4. Para estar por casa.

Ojo a este último punto porque junto a otras excusas como “es que me lo regaló mi madre” puede estar causando un auténtico colapso en tus cajones.

Y me marco nuevas normas para tener un armario más responsable.

  1. No entrará una prenda innecesaria si no sale otra equivalente.
  2. No me quedaré con cosas que no me gustan solo por ser regalos.
  3. Compraré menos cosas pero de mejor calidad. (Aunque sea más caro, sale mejor una que dure que dos que se estropean).

El reto parece sencillo, pero a mi me costó dos revisiones conseguir reducir a casi la mitad el contenido de mi armario. Estoy seguro de que llegado el invierno, seré capaz de reducir un poco más. Y es que, señores y señoras, llegó también la hora de replantearse si necesitamos tanto de todo. Quizá un pequeño toque de minimalismo no venga mal, hablaremos de esto más adelante.

Os dejo una pequeña perla que me descubrió mi amigo @fpalenzuela en forma de video de una charla TED .

Algunos otros cambios han empezado ya y tengo otras personas de las que quiero hablaros como inspiración de diferentes “#hacks” pero lo veremos en próximos artículos.

¡A hackear!.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.