Minimalismo en tu territorio digital

Como minimalistas tratamos de enfocarnos en las cosas de nuestras vidas que realmente nos aportan valor y eliminar aquellas que nos roban energías. Cuando se trata de recursos y herramientas online, es muy fácil que la cosa se vaya de madre y terminemos con un descontrol exagerado que nos quita tiempo, reclama mucha atención y termina llenando nuestro territorio digital de elementos que son basura espacial.

Hay una serie de cosas que puedes hacer para comenzar a organizar un poco tu territorio digital en tu camino al minimalismo.

Minimiza tu correo

El correo electrónico es una herramienta increíblemente potente, pero también es un arma de doble filo y es fácil que se convierta en un agujero negro para tu productividad y tu calma mental.

Prepara un té o café descafeinado y date cuenta de que el tiempo que le vamos a dedicar a esto es una inversión para ganar en organización y sobre todo calma mental y tiempo en el futuro.

Vacía tu bandeja de entrada

Esto suena radical, pero yo lo hago cada cierto tiempo cuando siento que no he estado organizando las cosas muy bien. Se trata de vaciar por completo la bandeja de entrada.
Es posible que tengas incluso cientos de correos acumulados allí. Quizá cientos sin leer.

Que no cunda el pánico. Configura tu cliente de correo para ver primero los mensajes sin leer y procesemos siguiendo una serie de pasos.

  1. Correos antiguos.
    Un correo sin leer que no has abierto en tres semanas tiene todas la papeletas de estar caducado. Si se trataba de algo urgente, se habrán puesto en contacto de nuevo contigo. Si era importante para ti ya lo habrías consultado. Puedes darte el gusto de eliminarlo.Si estás seguro de que tiene información importante, ábrelo y procesa esa información. Conviértela en una tarea o guarda la información en tu agenda, pero no dejes el email como recordatorio o te estarás obligando a recordar que tienes que eso allí guardado por alguna información.
    Como mucho puedes archivarlo para consulta, pero sácalo de la bandeja de entrada.
  2. Correos repetitivos.
    Al limpiar la bandeja de entrada, vas a encontrar patrones de correos que se repiten y están sin leer. Aquí pueden entrar newsletters, correos automáticos no solicitados que se generan al darte de alta en algún servicio, etc. Es especialmente importante que prestes atención a estos.Si la información es importante pero ya la estás recibiendo por otros medios como una app o suscripción a RSS, busca en uno de esos emails el enlace para eliminar o modificar las alertas por correo.

Si ves que sinceramente, la información es menos importante de lo que pensaste al suscribirte, date de baja sin miedo. No tengas miedo a estar perdiéndote algo importante, ya estás viendo que no procesas esa información, así que no acumules innecesariamente.

A continuación haz una búsqueda para encontrar todos los correos similares y elimínalos en bloque. Qué gustazo.
3. Correros leídos acumulados.
Aquí un poco más de paciencia, porque muchos los habrás guardado porque tenían algo que te interesa, pero la mayoría están ahí solo porque no tienes costumbre de mantener ordenado el correo.
Para no volverte loco, puedes ponerte el reto de procesar treinta o cincuenta al día durante unos días y en poco tiempo lo habrás conseguido. No hace falta que te pegues la panzada en un sólo día si tienes un desastre importante.

Mantén la bandeja vacía

Yo olvido muchas veces que la bandeja de entrada no es más que eso, un punto de entrada. Evita que la información se quede allí acumulada y no la utilices como lugar de almacenamiento ni de consulta.

  1. Procesa.
    Toma la costumbre de procesar el correo solo dos o como mucho tres veces al día, pero cuando lo hagas, vacía la bandeja. Procesa como corresponda toda la información que encuentres.
  2. Reduce.
    Como hemos visto al vaciar, es importante para mantener el correo medianamente controlado, reducir el número de emails que recibimos. Si eres como yo recibes mucho más correo del que realmente puedes procesar de manera sana, así que darte de baja de algunas listas o eliminar comunicaciones innecesarias es vital.
  3. Organiza.
    Para correos repetitivos que no puedas o no quieras eliminar, busca patrones y establece filtros para que esos correos ni siquiera pasen por tu bandeja de entrada y se organice sola en carpetas. Pero ojo, solo si la información es realmente necesaria y trata de que en esas carpetas no termine ocurriendo lo mismo que en tu bandeja de entrada.
    Este punto es delicado, porque la tendencia puede ser a terminar creando muchos cubos de basura pequeños en lugar de uno grande.

Minimiza tus redes sociales

Multitarea

Si estás realizando una tarea que requiere concentración y no pasando el rato, no tengas otras pestañas abiertas con tu timeline de Twitter o Facebook. Están perfectamente diseñadas para que tengas ganas de cambiar de pestaña y perder un montón de tiempo viendo “si pasa algo”. Una pista, no va a pasar nada en tu timeline de repente que te cambie la vida, prestar atención al momento presente es una costumbre que sí te cambiará la vida.

Notificaciones

Tanto en el movil como en escritorio, mantén las notificaciones al mínimo. Una llamada a la acción de una red social no es algo imprescindible, puede ser consultado luego y lo que hará es robarte atención.

Cuidado con atender todas las interacciones de manera inmediata. La capacidad de la comunicación online de ser instantánea no es obligación. Si siempre dejas todo para atender una notificación, el mensaje que estás mandando al mundo y a tu cerebro es que estás siempre disponible pase lo que pase. Suena muy bonito como frase para tus clientes pero solo genera estrés y de nuevo, falta de atención al momento presente. Respecta tu tarea actual.

Reduce

De nuevo, igual que con el correo, reduce el tráfico y las interacciones a aquello que realmente te aporte valor.

  1. Concentra. A no ser que sea realmente necesario, no sigas a la misma persona, empresa o proyecto en varias redes distintas. Hazlo solo si la información que comparten en ellas es realmente distinta.
  2. Deja de seguir. No tengas miedo en dejar de seguir a gente con la que no interactuas desde hace mucho o que realmente no te aportan.
    No sigas a alguien solo porque te siga, porque trabaja contigo o por qué pensará si no le sigues. Ya no estamos en el colegio, seamos adultos.
    Si es alguien a quien sigues solo porque no tienes otra forma de contacto, pídele el email, explícale que estás reduciendo tu volumen de consumo de redes y deja de seguir. Si se ofende por eso … ¿realmente quieres mantener ese contacto?.

Raciona

No consumas redes sociales por aburrimiento. Son un pozo negro para el aburrimiento, se tragan todo. Principalmente tu tiempo.

Hazlo a ciertas horas del día o en ciertos momentos, pero no cada vez que te sientas solo, aburrido o estés esperando. Aunque parezca extraño, piensa que “no hacer nada” también es una opción, no le tengas miedo a simplemente estar en el momento.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.