Mis tres palabras para guiarme en 2016

Me gusta arrancar el año haciendo repaso del anterior y poniendo sobre la mesa las guías del año que me espera. Hace unos años, tomé la costumbre de hacerlo escribiendo un post que marque tres palabras que definan mis lineas a seguir.

Lo suyo es empezar repasando las del año pasado y haciendo un pequeño balance. Aprender de los errores y victorias y seguir adelante con el siguiente. Así que ahí va mi repaso.

Balance de 2015

Familia. Con este objetivo creo que he ido muy a fondo y ha sido un éxito. Los he puesto por delante en mis prioridades durante todo el año. A veces ha supuesto renunciar a algunas cosas que me hacían ilusión y en otros casos descubrir cosas de ellos o de mí mismo que me han sorprendido gratamente. Objetivo cumplido. Para mi ellos son siempre prioridad número uno y con los cambios de este año, confirmo que ha sido posible reajustar mucho más mi vida para vivirla más en profundidad con ellos. Ahora solo hay que seguir adelante con ese enfoque, pero ya no es necesario definirlo como una guía para el año nuevo.

Comunidad. Podría decirse que fracasé en parte, hay que admitirlo. Tenía grandes planes en este sentido pero hacia el mes de abril surgieron problemas de salud que me hicieron dejar muchas de estas ideas y actividades. Pero sobre todo pusieron de manifiesto que estaba desbordado, asumiendo una carga de tareas y planes mucho más grande del que realmente podía sacar adelante. Quizá en un futuro, quien sabe, pero no ahora.

Personal. Ha ido bien. Con altibajos, la verdad, pero este año me he sentido muy libre. A nivel profesional he crecido y aprendido muchísimo, estoy muy contento. Y en lo particular, como digo, muy libre. Con muchos menos prejuicios sobre mi y lo que puedo hacer y trabajando para parecerme cada vez más a lo que voy descubriendo de mí mismo. Objetivo cumplido y a seguir con ello.

Y después del balance toca fijar las guías del nuevo año.

Mis tres palabras

Escritura

Una de las cosas que me ha dado mayores lecciones y satisfacciones en este año pasado ha sido el blog. Así que para este año quier que sea una prioridad. Es posible que no publique un número determinado de veces por semana, porque no veo que ahora mismo pueda mantener un ritmo fijo como a veces me he propuesto, pero si que escribir es algo en lo que voy a trabajar a fondo en 2016. Quizá tratando también de publicar en algún otro medio, yendo a probar formatos fuera del blog (¿una novela corta?) o quizá otras ideas que no se me han presentado aún.

Es posible también que centre el blog en algunas temáticas más concretas o que pruebe a publicar contenido técnico en otro lugar. No lo tengo claro aún. Pero desde luego el blog y la escritura quiero que sean uno de los pilares de mi nuevo año.

Minimalismo

Como se destapó con los problemillas de salud del año pasado, estuve mucho tiempo haciendo más de lo que realmente podía. Este año he aprendido que para poder centrarme en lo que realmente me aporta valor, tengo que limpiar todo lo demás.

Minimalismo no significa siempre menos, sino foco, simplificación, centrarme en lo esencial. Y basado en esta idea van a venir un montón de cambios este año. Desde algunos que ya están en marcha como irme desprendiendo de mucho bienes materiales para quedarme solo con aquello que uso y me aporta o simplificar mi vestimenta para reducir decisiones planificaciones, hasta otros que irán llegando como re-planificar horarios, descartar proyectos, centrar temas del blog, limpieza en redes sociales … y de nuevo seguro muchas más cosas que aún no se me ocurren e irán llegando.

Aprendizaje

El año pasado hice algunos experimentos para dar vida a algunas cosas que tengo en el tintero hace tiempo pero no todos salieron muy bien. Pero este año no quiero que se me escapen cosas como conseguir por fin un nivel decente de Esperanto o un buen nivel con el Ukelele y el longboard.

En consonancia con otra de mis palabras, minimalismo, no voy a hacer burradas y me plantearé un enfoque ordenado, que pueda asumir sin estrés pero me permita ir con paso firme y constante. Con conseguir esas tres cosas aprendidas en este año, me doy más que por satisfecho. Hay muchas cosas más que me apetece aprender, pero entrará solo si alguna de ellas la puedo dar por estabilizada, de lo contrario sería caer en el planteamiento de siempre: que el hambre por aprender me impida terminar otro aprendizaje comenzado.

Así que ahí va, estas son mis ideas. Sin presión ni obligación, porque todo esto tiene que servir simplemente de guía. Dentro de un año tocará repasar y ver qué tal ha ido y durante el año, repasar este post en ocasiones para tener claras las guías. Constancia y decisión, pero si se hace necesario cambiar el rumbo hacer también sin mirar atrás y seguir creciendo.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.