Nacer o descubrirse

Los grandes cambios personales son posibles. No solo posibles sino reales y necesarios.

A menudo estos cambios vienen de forma convulsa, dolorosa. A veces repentina y a veces lenta. A menudo también tienen consecuencias inesperadas y te encuentras ante un mundo nuevo, ante millones de nuevas opciones. Cuando el cambio es profundo, ni siquiera tu te reconoces, quizá incluso como si también fueses nuevo.

Si has experimentado un cambio personal fuerte, una transformación, sabes de qué estoy hablando. Quizá pasate por un fuerte trauma, puede que una depresión, es posible que lo perdieses todo, o quizá descubriste una verdad que te hizo abrir los ojos y ver todo lo anterior como un sueño pasado. Incluso a ti mismo.

Pero espera, surge una duda. ¿Este es tu nuevo yo, has nacido de nuevo? ¿O quizá siempre fuiste así pero no lo veías? ¿Naciste o por fin te has descubierto?. No importa, importan dos cosas: el resultado y el proceso.

No importa. Importan dos cosas: El resultado y el proceso.

El resultado.

Al final de tu metamorfosis, eres una persona nueva. Ahora ya no valen tus viejas excusas ni debilidades. No eres invencible, pero sí mucho más fuerte. Sientes que ya no eres el mismo, que ni siquiera quieres la mismas cosas y mucho menos tienes ganas de aplicar los mismos métodos. Ahora eres tú. No sabes por qué pero lo sabes. Esta es la versión de tí que te hace sentir vivo.

Tus nuevos sueños son los que quieres perseguir. Y ya no hay vuelta atrás, ya no duermes ni estás en el seno materno. No puedes volver. Has dado un salto y detrás solo hay vacío. Adelante, abraza tu nuevo yo. Abraza tu nuevo mundo. Un poco como nacer.

El proceso.

Ahora puedes valorar lo que has pasado. Ha sido duro, nadie dijo que no lo sería, ni que te tenga que gustar que lo haya sido. Pero ese proceso te ha servido para estar hoy aquí. Sin todo eso, hoy no serías tú.

Recuerda lo que has aprendido por el camino porque no eres el único. Sabes de donde viniste, a donde has llegado y cómo has hecho todo el camino. Y ese proceso es importante. En ese camino, has dejado mucho de tí que no servía. Has sido capaz de cambiar tu manera de enfrentarte al mundo, has podido desterrar viejas verdades, reunir fuerzas y aprender de donde sacarlas. Ahora sabes lo que has hecho para poder caminar más fuerte y más lejos. Un poco como descubirse.

Entonces te pregunto. Ahora que todo es nuevo. ¿Has vuelto a nacer o te has descubierto?. Sea como sea ahora tienes cosas que hacer. ¿Qué vas a hacer con lo que has aprendido?.

Esta entrada se publicó originalmente en la web de Mapmakers

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.