Sin carrera vamos tirando

No es ningún secreto que llegué a la programación con una edad mayor de lo que es habitual, concretamente con treinta años. Y tampoco lo es por tanto, que no estudié la carrera ni un ciclo formativo (FP) de esta materia.

No voy a decir ahora que esto no me hace en nada diferente a muchos de mis colegas, por supuesto que sí. Es evidente que mi base teórica es menor y que muchos de ellos me van a llevar siempre años de práctica de ventaja.

Por suerte pienso que estar rodeado de personas que saben más que tú es un regalo. Una oportunidad de aprender mucho cada día. Pero tampoco voy a negar que a veces se siente uno pequeño.

Soy afortunado porque tanto mis compañeros actuales como algunos de los que he tenido en el pasado, algunos realmente muy buenos a nivel técnico, han resultado ser personas muy generosas. Pero como digo es a veces inevitable sentirse pequeño.

Estoy orgulloso de donde estoy y lo que por ahora he conseguido, creo que poder llegar a trabajar a según que niveles y con qué personas me ha costado un esfuerzo que no hay que despreciar. Me lo he ganado, sí.

Sin embargo como digo, tengo que ser humilde y reconocer todo el aprendizaje que he perdido por el camino. Para mi no es posible a día de hoy compatibilizar mi vida con el estudio de la carrera, pero sí me gustaría, cubrir con el tiempo muchos de esos huecos teóricos. Con paciencia, sin agobio pero con conciencia de que son cosas con las que suelo terminar chocando en algunos momentos.

Lo dificil aquí es encontrar un programa o mentor que te diga que pasos seguir, porque por mi cuenta dudo que sea capaz de dilucidar qué es más o menos importante, el camino lógico para ese aprendizaje o cual es el material adecuado.

He pensado en tomar material de iniciativas como MIT Open Courseware e ir siguiendo alguno de sus cursos, pero seleccionarlos y tener cómo resolver dudas es lo que me tira hacia atrás.

A veces quienes no tenemos título sí somos mirados diferente. Es lógico, lo entiendo. Puede haber incluso quien piense que es puro intrusismo o que hacemos poco más que “jugar con código” ¿verdad?. Esto a veces es doloroso, pero mira, la vida llega como llega y uno hace lo que puede por progresar y ganarse su sitio día tras día.

Si somos menos o no, no voy a entrar a valorarlo siquiera, puedo entender ambas posturas. Pero creo que no es lo más importante. Quizá sea la postura cómoda desde mi perspectiva, pero considero que lo más importante en un profesional ( en cualquier ámbito ), llegado un mínimo nivel de conocimiento, es la actitud, el empeño, la valentía, la curiosidad, la capacidad y las ganas de superarse cada día.

Esto como digo es mi opinión y el tema es digno de un debate más intenso que este simple artículo.

Por aquí por ahora vamos tirando y aprendiendo. Con algún complejo, no lo voy a negar, pero con mucha pasión.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.