Un día normal distinto

6:30 No ha sonado el despertador, pero ya me he levantado. Los peques marcan el ritmo.

8:00 Nos vamos. Hay que pasar por el colegio y luego la guardería antes de llegar al trabajo.

8:45 He llegado a la oficina pronto. Me gusta. Es muy incómodo llegar con el tiempo pegado.

El día transcurre ajetreado, pero me encanta. Son días de cambios, adaptaciones, nuevas tareas, reuniones, formaciones …

Se me mezclan ideas en la cabeza, por un lado los desarrollos en marcha y por otro planes, mejoras, dinámicas y muchas, muchísimas ganas de hacer cosas. Arranca una etapa muy chula. Grandes retos, grandes posibilidades, mucha ilusión y muchísimo aprendizaje por delante.

Cuando pasan las 18:00 voy camino del coche para volver a casa con la familia.

Mañana tengo libre, no trabajo. Me vendrá bien para coger fuerzas para todo lo que viene. Iremos a desayunar con calma. Después toca un poco de tinta nueva, comeré con calma, leeré un rato … Nada sofisticado pero todo distinto a lo de cada día, perfecto para reiniciar.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.