Un tipo a un lector pegado

Me encanta leer, pero confieso que a temporadas no le he hecho tanto como me gustaría. Entre los niños, horarios de trabajo y desplazamientos queda poco tiempo para dedicar al disfrute de las letras.

Desde hace un tiempo, como me niego a leer poco pero también a ser presa de la frustración tengo una especie de estrategia que aún estoy puliendo pero que parece que me está dando buenos
resultados.

Para empezar hace tiempo que trato de leer siempre que sea posible en digital. Tengo un lector de libros electrónicos y sólo compro en papel si no existe edición digital en ningún formato. En lo personal prefiero el epub, por cierto, que es un estándar libre. Con el lector tengo no sólo una ganancia en espacio y posibilidad de tener varios libros a mi disposición, sino que me permite una experiencia de lectura que me resulta muy cómoda por cuestiones como poder cambiar tipografía, tamaños, espaciados o disponer de diccionarios y notas integrados.

Como segundo punto principal y relacionado con el anterior, llevo siempre el lector encima y leo allá donde esté cuando tengo un minuto libre. Me estoy convirtiendo en el tipo a un lector pegado.
El ideal es leer sentado en el sillón, con tiempo para concentrarse y poco ruido. Pero como para mi este ideal se da muy poco, leo en todas partes. Aunque solo tenga tiempo de leer media página. Leo, leo y leo. Leo como el que fuma un cigarro en cuanto se queda sin nada que hacer. En el trabajo después de comer, sentado esperando a alguien o sea donde sea.

No hago ascos a géneros, pero me gustan el ensayo y la novela, así que sobre todo leo eso. No creo que haya que leer de todo, lo siento. Leo libros técnicos por cuestiones de profesión, pero por gusto leo lo que me gusta.

Y lo que hago es generalmente tener dos libros empezados a la vez, uno de cada tipo para intercalar según mi ánimo y momento del día.

No me acabo todos los libros. Como leo por gusto no me voy a tragar un tocho de quinientas o mil páginas si llegado más o menos al diez por ciento no me engancha o me desagrada el estilo narrativo. Por la misma razón que si pido comida que me sabe mal no me la trago.

Y por último busco consejo. Hablo con personas que o bien tienen intereses parecidos a los mios, o saben del tema sobre el que quiero leer o me conocen muy bien. Y después o leo el libro exacto que me han recomendado o lo uso para tirar del hilo de otro. Paso de webs de recomendaciones y listas de ventas.

Por cierto que si te gusta en parte mi plan pero no tienes lector, el móvil es tu amigo. Hay muchas aplicaciones que te permiten un flujo similar. No es ideal pero es viable, suficiente. Yo hoy tenía el compromiso de bloguear pero no el portátil disponible, así que esta entrada está íntegramente escrita desde el móvil.

Pablo Bernardo
Pablo Bernardo

Hola, soy Pablo. Soy programador frontend, padre, estudiante de zen y otras cosas. Para saber más, lee algunas entradas.